Autor: Raúl Latorre Luna
Fecha: 
2008
Ubicación: A Coruña, Galicia
Superficie: 9000,00 m2
Estado: Proyecto

Descripción

Se plantea un Centro Cultural que reúna diferentes modos de expresión, de tal modo que puedan funcionar separadamente o integrados y siendo capaces de exponer, producir o difundir obras de producción propia o ajena con la posibilidad de generar actividad al enriquecerse con el mestizaje de las diferentes manifestaciones.

Por otra parte, planteado como un centro con capacidad de producción propia, necesita abarcar los diferentes y tradicionales medios de expresión artística y de comunicación de una manera integrada y  nueva que permita romper las tradicionales barreras que existían entre ellas.

Nos conduce a una reflexión sobre el mundo de la cultura y su papel en la sociedad actúa. ¿Qué nuevos espacios necesita? ¿Qué papel juegan hoy los llamados museos? ¿Qué papel desempeña la cultura en una economía de consumo globalizada? Serán algunas de las preguntas que lleva implícito el trabajo.

La colocación del edificio supone la elección del sitio concreto y esta ubicación va acompañada de una idea general y esquemática de lo que ello supone en el orden de la zona. La reflexión sobre la ubicación es fundamental en el proyecto. Es seguramente la primera decisión importante a tomar. Se ha elegido una zona periférica a la ciudad de A Coruña, en el municipio de Oleiros que forma ya una unidad con la ciudad. Posee una escala metropolitana capaz de reordenar una zona deteriorada comprendida entre un viario de acceso a la ciudad y la ría do Burgo. La zona es de gran expectativa por estar ubicada en una zona con un gran potencial de cambio.

La reflexión incide sobre el espacio de la ciudad actual, sus características y su forma. Por tanto sobre el papel de los nuevos edificios en ese nuevo orden urbano.

· Se reflexiona entre la relación del paisaje natural y la arquitectura
· Se presta especial atención a la resolución de los problemas de tráfico, transporte y aparcamiento sin resolver en la zona.
· Se selecciona y precisa su ubicación en la franja comprendida entre la Ría del Burgo y la N-VI.

El programa es múltiple y complejo, y el edificio responde a esta multiplicidad con una cierta unidad. Ello nos ayuda a construir un elemento capaz de ser percibido a la velocidad del vehículo y acorde con la escala que la ciudad ofrece en este punto. La forma hace del proyecto un recorrido paralelo al flujo de coches, acercándose y alejándose, creando espacios de interrelación entre ambos y recuperando el gran espacio público que supone este tramo de la ría.  En su funcionamiento se estudian los accesos y recorridos internos y públicos sin interferencias. El recorrido de la obra de arte desde su acceso y control de sus recorridos: hacia el lugar de exposición y de su almacenaje, así como, recorridos de personal y accesos, recorridos de visitantes y accesos y acceso a zonas de instalaciones.

El proyecto se sitúa en una zona donde confluye un espacio natural que pide el ser recuperado y otro industrial que necesita reordenarse. Se posiciona entre ambos, en forma de charnela, configurándose como una barrera opaca al coche y elevándose para permitir una permeabilidad clara entre el peatón y la ría. El elemento articulador del edificio es una pasarela peatonal, situada por encima del suelo y por debajo de la cota del viario principal. Este elemento es la herramienta capaz de aproximar al visitante al proyecto reduciendo su escala, a la vez que estructura un amplio y complejo programa, donde cada una de las partes funciona de forma independiente pero todas juntas configuran el todo. A efectos, este espacio semipúblico se convierte en la puerta de entrada, puerta que se traza como paseo y que genera un espacio público cubierto (necesario en el clima oceánico gallego) desde donde se puede contemplar la ciudad de A Coruña y la Ría Do Burgo.

El programa de necesidades es amplísimo, capaz de crecer o disminuir. El proyecto intenta dar respuesta a esta actitud sin precisar del enunciado haciendo del trabajo un elemento con cierta unidad, reclamada por el lugar, capaz de ser ampliada o reducida según se necesite. Este carácter de edificio no acabado, geométricamente hablando, muy usual en algunos proyectos de Kahn, es la que nos ayuda a resolver la multitud de usos que se pueden dar, posicionándose como paquetes en una altura por encima del espacio semipúblico destinando al visitante:

Museo de Arte contemporáneo
Un espacio o salas de exposiciones temporales
Espacio para una pequeña productora o plató de TV
Biblioteca especializada
Librería y tienda de objetos
Espacio para una pequeña editorial
Aulas y talleres
Salón de actos polivalente para 250 personas
Administración y oficinas
Cafetería

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