DOMPERO



«Comprendo que calificar cinco o seis películas de un mismo director como /magistrales/ puede parecer una exageración, pero no en el caso de Billy Wilder, como tampoco lo sería en los casos de Ingmar Bergman, Luis Buñuel, George Cukor, Federico Fellini, Joseph Mankiewicz o Luchino Visconti, por citar sólo a otros seis directores. Con respecto a Wilder –como te dije, dígase /Bílder/ y no /Güílder/–, me alegra mucho que te haya gustado /El crepúsculo de los dioses/, y es que el tema de la transición del mudo al sonoro es un tema muy interesante. Hubo de todo en tal transición. Ten en cuenta que ésta se produce casi al mismo tiempo que la crisis de /Güálestrit/, y junto a actores y actrices que no supieron perder su gesticulación y aprender a hablar –el caso más clarificador es el del pobre John Gilbert, pareja de Greta Garbo en varias películas–, se produce también por parte de los estudios una disminución de oportunidades a las /estrellas/, para que se vieran obligadas a rebajar sus astronómicos contratos, como sucedió con Lillian Gish o con Buster Keaton. Por cierto, no sé si te diste cuenta de que Buster Keaton era uno de los personajes que acompañan a Gloria Swanson en sus partidas de cartas: era otro juguete viejo y roto.

Convendría que vieras /Cantando bajo la lluvia/, si no la has visto ya, porque el tema es, precisamente, el de la transición que te estoy diciendo. Por cierto, cada vez me gusta menos utilizar el término /cine mudo/, y empleo el de /cine silente/, porque a ese cine no le falta expresión, sino que se expresa en silencio. Charles Chaplin rodó /Tiempos modernos/ en 1936 y la hizo prácticamente silente.

Vuelvo a /Bílder/. Una de las mejores películas que se hayan hecho nunca sobre el tema de tribunales es /Testigo de cargo/. Es buenísima, con unas grandes actuaciones de Charles Laughton y de Marlene Dietrich, y con un guion genial: ya verás cómo el espectador (tú en ese caso) cambia de opinión dos o tres veces sobre quién es el culpable. /Uno, dos, tres/, por su parte, tiene un ritmo que no está al alcance de cualquiera, y /Primera página/ es una comedia muy buena. /Con faldas y a lo loco/ es famosa por Marilyn /Headless/, pero lo mejor de ella son los diálogos y la actuación de Jack Lemmon. En fin… /Irma la dulce/, /Traidor en el infierno/…

Te recomiendo que las vayas viendo por orden cronológico, porque así se conoce mejor a un director.

Pedro.»

cartas en 2008  
DOMPERO / cine / #01 cómo ver cine

 junio de 2015

 ‘El crepúsculo de los dioses’ – Billy Wilder – Estados Unidos  – 1950